La Pasión oculta, Santa María, Madre de Dios

La Pasión oculta: Ntrª. Srª. de la Soledad

Ntrª Srª de la Soledad. Anónimo s. XVIII. Colección privada.
Ntrª Srª de la Soledad. Anónimo s. XVIII. Colección privada.

No hemos podido resistirnos a inaugurar este apartado tan especial para nosotros de otra manera que con una imagen que fue devoción de nuestros antepasados y aún hoy lo es nuestra y de nuestra familia. Esta bellísima Dolorosa de tamaño algo menor del natural forma parte del patrimonio de nuestra familia paterna desde hace décadas. En concreto, fue nuestra abuela paterna la que la custodiaba y veneraba en su antigua casa de la Alameda de Colón, donde la conocimos en nuestra niñez en su alta hornacina en la entrada o hall (como le gustaba llamar a nuestro padre) iluminada por dos faroles de forja con cristales verdes… y nos encandilamos de ella, aun siendo un niño de apenas seis o siete años. Desconocemos cómo llegó a manos de nuestra familia y, en particular, de nuestros abuelos, aunque suponemos que nuestro bisabuelo, quien hizo sus escarceos en el coleccionismo de arte, pudo haber sido el que la adquiriese y regalase a su hijo, nuestro abuelo Carlos Varea Toledano. Nuestro padre nos recordaba que le habíamos pedido a nuestra abuela que si ella moría, nos podíamos quedar con la Virgen, algo que nosotros recordamos muy vagamente. Tristemente, tal circunstancia hubo de darse al tiempo, pasando la Dolorosa a nuestra casa particular donde se ha conservado desde entonces sobre una antigua máquina de coser Singer, cuyo oscuro mueble sirvió de improvisado altar. Sigue leyendo “La Pasión oculta: Ntrª. Srª. de la Soledad”

La Pasión oculta

La Pasión oculta (prólogo)

Detalle del Ecce Homo del Císter. Pedro de Mena, 1675.

 

El acervo artístico que atesoran los templos de nuestra ciudad es vasto y rico y, en lo referente a las imágenes sacras, podemos encontrar auténticos tesoros ocultos en la oscuridad de sus altares, hornacinas o camarines, lejos del ajetreo que rodea a las imágenes procesionales y cofradieras. No hace falta recordar la devastación artística que supusieron los acontecimientos anticlericales e iconoclastas de la década de los treinta del siglo pasado, por lo que, también huelga decir que las cuantiosas pérdidas de obras de arte no solo afectaron a las hermandades y cofradías, sino, por extensión, a las que se custodiaban en las iglesias desde tiempo inmemorial. Esas son las imágenes que van a captar la atención de esta categoría del blog, aquellas que siendo de carácter pasionista reciban exclusivamente culto interno… o privado en algún oratorio doméstico o familiar. Quizás a algún lector le sorprenda la riqueza artística que vamos a tratar de mostrar, puesto que algunas de estos iconos serían, no ya solo dignísimos exponentes procesionales en los días de la Semana Santa, sino que, en muchos casos, superarían en cualidades plásticas a los titulares penitenciales de nuestras cofradías. Sigue leyendo “La Pasión oculta (prólogo)”