La imaginería pasionista de la Abadía del Císter (III)

Crucificado del Gran Amor. Luis Álvarez Duarte, 1978. Iglesia de Santa Ana (Císter)

Crucificado del Gran Amor. Luis Álvarez Duarte, 1978. Iglesia de Santa Ana del Císter.

En el capítulo anterior de nuestro estudio dejamos inconcluso el repaso de las imágenes pasionistas que se custodian en la iglesia de Santa Ana, tras detenernos en las imágenes del Cristo del Soberano Despedimiento para la Pasión y la pareja de la Dolorosa y el Ecce Homo de Pedro de Mena. El bagaje patrimonial de este extinto monasterio cisterciense aún nos reserva dos efigies de valor plástico e histórico en el Crucificado del Gran Amor y Esperanza y la Dolorosa dieciochesca que recibe culto en la hornacina del testero derecho del templo La primera de ellas es la que abordaremos en este capítulo. Esta talla de Cristo en la Cruz fue creada por el escultor e imaginero sevillano Luis Álvarez Duarte (1949-) en 1978 por encargo de la hermandad seglar de la Sagrada Orden Continuar leyendo


La imaginería pasionista de la Abadía del Císter (II)

Jesús del Soberano Despedimiento para la Pasión. Pedro Fernández de Mora, 1638.

Jesús del Soberano Despedimiento para la Pasión. Pedro Fernández de Mora, 1638. Iglesia de Santa Ana del Císter.

Retomando nuestro repaso a la imaginería pasionista localizada en la Iglesia de Santa Ana de la antigua Abadía del Císter, vamos a detenernos en un simulacro al que el paso del tiempo ha relegado prácticamente al olvido aunque su advocación está cargada de historia, habiendo tenido un papel importante dentro del concierto procesionista malacitano en tiempos pretéritos. En un altar situado en el muro del lado del Evangelio, en el tramo inmediato al presbiterio, hallaremos esta imagen del Salvador en el momento de la despedida que hizo de la Virgen antes de iniciar la obra salvífica: Nuestro Padre Jesús del Despedimiento para la Pasión.

Su iconografía es tan extraña como escasa en cuanto a ejemplos plásticos que la representen. Este pasaje se encuadra en los denominados acontecimientos previos a la Pasión junto a las escenas de la Entrada en Jerusalén, el Lavatorio, la Última Cena y la Oración en el Huerto, en las que se exaltan las cualidades humanas de Jesús sobresaliendo la humildad, a la par que la de sus cualidades excepcionales como Sacerdote, Profeta y Rey (1). Los Continuar leyendo


La imaginería pasionista de la Abadía del Císter (I)

Ecce-Homo. Pedro de Mena y Medrano, 1675. Abadía de Santa del Císter.

Retomamos un serial dedicado a la imaginería pasionista de culto interno y/o privado que en su día vine en llamar “La Pasión oculta”, artículos que vieron la luz en la desaparecida publicación local “El Cirineo de Málaga”, si bien no pudieron completarse debido a la falta de espacio y al consabido cese en la edición de aquella revista cofradiera. En esta ocasión voy a evocar parte de aquellos trabajos para darlos a conocer a todo aquel que le cause interés y que no tuvo acceso a ellos a través de la citada publicación.

Como hace ya algún tiempo escribí en el prólogo de la sección La Pasión oculta, el propósito de la misma ha sido y es el de divulgar -en la medida de lo posible- el cuantioso y valioso elenco de imágenes pasionistas que reciben culto exclusivamente interno en Málaga. Si bien en esta web se han tratado y se seguirán tratando temas relacionados con la religiosidad popular de nuestra ciudad hermana de Sevilla, esta temática se centrará en el caso malagueño ya que el hispalense fue fantásticamente tratado por Juan Martínez Alcalde en varios trabajos publicados por el desaparecido investigador, destacando su imprescindible monografía sobre el tema aparecida en 2009, aunque ello no impida que en un futuro pueda ser abordado aquí. Continuar leyendo


El día que ardió Málaga: 85 años de la Quema de Conventos

La desaparecida Iglesia de la Merced fue destruida hacia las 10 de la mañana del 12 de mayo.

La desaparecida Iglesia de la Merced fue asaltada hacia las 10 de la mañana del 12 de mayo de 1931. A las 11 ardía por completo quedando solo sus muros en pie. Ante la portada puede verse la hoguera donde se quemaron las imágenes procesionales.

Pocos testigos presenciales deben quedar ya entre nosotros. De igual forma, es probable que tampoco existan demasiadas personas que recuerden lo que sucedió hace hoy ochenta y cinco años. Una vida… Podría decirse de otra forma: una persona que hubiera vivido aquellos fatídicos días para la historia de la ciudad y que pudiera recordarlo con cierta claridad, podríamos decir que habría vivido una vida ciertamente longeva porque contaría en la actualidad con noventa y muchos años.

Cuando el día comenzaba a crepuscular en una ciudad que parecía presentir el obscuro abismo al que se vería abocada, dado el clima de enaltecimiento y excitación contagiado por lo que estaba ocurriendo en Madrid, sobre las siete de la tarde de aquel lunes 11 de mayo de 1931, Málaga empezaba a sufrir un ataque sin parangón en su historia. La agresión no se produciría desde el exterior ni por un ejército invasor, sino desde el interior, un ataque intestino, directo al corazón de su fe, sus creencias y su religiosidad. Triste e irónicamente, aquellos trágicos sucesos fueron organizados, dirigidos y perpetrados por decenas de malagueños radicales que movidos por un rechazo ancestral hacia el poder fáctico eclesial y un odio irracional hacia el clero, que además había venido incendiándose durante semanas desde diversos sectores políticos y sociales, desembocó en una iconoclastia de proporciones destructivas que arrasó la ciudad de cabo a rabo en una oleada de anticlericalismo voraz. El propósito de aniquilación de la Iglesia materializada en la destrucción de sus bienes muebles e inmuebles, se llevó por delante, entre pavesas y hollín, la práctica totalidad del patrimonio religioso, devocional, artístico, cultural e histórico de la ciudad. Aún hoy cuesta creerlo. Continuar leyendo


Sueños y utopías cofradieras: el Nazareno de La O

Fotomontaje del Nazareno de Triana con su antigua túnica bordada y candelabros en su paso.

Fotomontaje del Nazareno de La O con su antigua túnica bordada obra de las hermanas Antúnez y candelabros de guardabrisas en su paso actual. (Foto original: Rafaes)

Iniciaremos nuestro ensoñador itinerario por una de las imágenes más emblemáticas de Triana y unos de los Nazarenos más logrados de Sevilla: la soberbia talla de Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Hermandad de La O, obra documentada del insigne escultor sevillano Pedro Roldán y Onieva en 1685. Si nos ceñimos a la documentación conservada así como a los testimonios gráficos, esta bella efigie de Jesús con la cruz a cuestas ha ido habitualmente iluminada por candelabros de guardabrisas en sus andas procesionales a lo largo de su historia. Desconocemos el tipo de luz que llevó al primitivo conjunto barroco realizado por Miguel Franco en 1686 (si es que llevaba alguna y no hermanos iluminando las andas con hachas), un año después de la llegada del Señor a la hermandad. Aquel antiguo paso contaba con relieves y ángeles del propio Pedro Roldán que probablemente fueron incorporados al ejecutado a mediados del siglo XIX y al que se refirió Bermejo como “peana” tallada y dorada “imitando a las antiguas”.  Así, el paso estrenado en 1846 de autor desconocido contaba con los referidos elementos de iluminación en sus ángulos, los cuales serían sustituidos en 1879 y ampliados a número de seis en 1884 durante la reforma efectuada por José de la Peña y Ojeda. Aquel paso fue sustituido por el actual creado por José Martínez Martínez y estrenado en 1977, vendiéndose a la hermandad del Santo Entierro de Carmona (incluyendo los medallones roldanescos) que lo sigue usando en la actualidad después de haberlo restaurado y reformado, adaptando el juego de candelabros a sus necesidades procesionales, recortando para ello la altura de los mismos al suprimir el brazo superior con su tulipa. Continuar leyendo


Sueños y utopías cofradieras (prólogo)

Paso de Misterio Cristo de Hinojos

Fotomontaje del paso de misterio de la Columna y Azotes (Las Cigarreras). Cristo atribuido a Benito de Hita y Castillo y grupo escultórico de José Antonio Navarro Arteaga. (Foto original: ybam)

El célebre dramaturgo español Calderón de la Barca escribió que la vida es sueño, y los sueños, sueños son. ¡Qué sería del hombre sin los sueños! ¿Y la vida cofradiera? Me atrevo a afirmar que el cofrade también sueña en clave cofradiera. Y sueña despierto imaginando su cofradía de tal o cual manera, a su Cristo o a su Virgen con la túnica o la presea que su imaginación y su amor les puede ofrecer. ¿Quién no ha imaginado ver a su Virgen bajo el palio de sus sueños o tocada por la corona más preciosa y perfecta que el cincel del hombre pudiera labrarle? O mientras paseamos por las calles de la ciudad, perdiéndonos por la más ensortijada de las callejas o la más recoleta de las plazuelas, soñar el Paso de Cristo apareciendo de la nada como un ascua de luz, refulgente y rotundo en un todo perfecto… porque para nosotros ese sería el momento y el escenario perfecto. O los que como el que escribe somos de aquellas personas que sin haber conocido aquella imagen o aquel palio, aquella casa o aquella iglesia, nos sentimos profundamente atraídos por ellos, creyendo y pensando que el antes y lo que se fue eran un poco mejor… o al menos, de otra forma. No obstante, no siempre es ni ha sido así y no todo lo anterior era merecedor de perpetuarse o haber llegado hasta nuestros días. Continuar leyendo


Un diseño desde la devoción

Diseño de manto floral

Diseño de manto floral

Martes Santo. Día señalado en el calendario del autor de este blog. Mi amada Hermandad de las Penas se dispondrá a realizar su acostumbrada Estación de Penitencia a la Iglesia Mayor de la Diócesis, nuestra Catedral de la Encarnación.

Hacia finales de noviembre me fue propuesta la idea de proyectar el diseño del manto floral que María Santísima de las Penas luce cada Martes Santo durante su salida procesional. Aparcando conceptos y principios cofradieros, tomé la encomienda como un reto, adoptando desde el principio el propósito de darle cierto aire renovador al tradicional diseño que se ha venido haciendo a lo largo de la ya dilatada historia de esta efímera pieza. Lejos de menoscabar los trabajos ejecutados en otras etapas o épocas, mi propuesta iba a encaminarse hacia un dibujo que, en la medida de lo posible, evocase los proyectos de los mantos textiles bordados en oro. Continuar leyendo


Nuestra Señora de la Soledad obra de Antonio del Castillo

Virgen de la Soledad. Antonio del Castillo (circa 1690-1700). Colección del autor.

Virgen de la Soledad. Antonio del Castillo (circa 1690-1700). Colección del autor.

Hace exactamente un año abríamos la sección La Pasión oculta dedicada a aquellas imágenes pasionistas de culto interno o privado, presentando una dolorosa de nuestra colección que habíamos venido custodiando desde la niñez, merced al legado de nuestra abuela paterna de quien adoptó su propio nombre: Soledad. Aquel artículo (La Pasión oculta: Ntrª. Srª. de la Soledad) se enfocó principalmente en el relato de la historia de la imagen a través de su conservación por nuestra familia y por nuestra persona, si bien apuntamos ciertos aspectos artísticos de la talla llegando a formular alguna relación con diferentes artistas, destacando por su ulterior importancia la vinculación que advertimos entre nuestra Virgen de la Soledad y otra serie de dolorosas malagueñas, como la primitiva Virgen de Consolación y Lágrimas, la de Fe y Consuelo o la Virgen de la Encarnación. En esa línea recordamos las analogías existentes entre la segunda de las vírgenes citadas y la Virgen de la Soledad de la iglesia de Santo Domingo, rasgos de los que nuestra Dolorosa de culto doméstico también era y es partícipe. Y finalmente señalamos que la Soledad de Mena había sido documentada en fecha cercana a la redacción de nuestro artículo, siendo obra del escultor antequerano Antonio del Castillo en 1692. Por lo tanto, uniendo esas piezas del rompecabezas, era posible arrojar algo de luz acerca de la autoría de la imagen de referencia. Continuar leyendo


Una joya perdida de Mena: la Virgen de Belén

Virgen de Belén (Iglesia de Santo Domingo, Málaga). Pedro de Mena (ca. 1666). Destruida en 1931

Después de demasiado tiempo sin escribir aprovechamos estas fechas donde conmemoramos la Natividad del Señor para tratar de enmendar el susodicho abandono de nuestro blog. Y como decimos, a propósito de tan singular celebración para el mundo cristiano como es el Nacimiento de Nuestro Salvador, vamos a evocar a una de las más perfectas imágenes salidas del taller del célebre escultor granadino Pedro de Mena y Medrano (1628-1688). Hablamos de la tristemente desaparecida Virgen de Belén que se veneraba en la iglesia del antiguo convento de Santo Domingo El Real y San Carlos. La pérdida de aquel grupo escultórico puede considerarse una de las más tristes no solo del arte de su autor sino también de la plástica española del siglo XVII. Considerada por la crítica como una de las obras cumbres de Mena, es también uno de los ejemplares más celebrados del tema de la Virgen con el Niño de la escultura barroca. Continuar leyendo


La Virgen de las Lágrimas de los Mártires

Virgen de las Lágrimas

Virgen de las Lágrimas (destruida). Pedro de Mena. Iglesia de los Santos Mártires (Málaga).

Tras algunas semanas sin actividad, retomamos nuestro espacio para dedicar una breve semblanza a una de las imágenes de la Virgen Dolorosa más hermosas y valiosas de las que se veneraron en nuestra ciudad de Málaga. Hablamos de la célebre Virgen de las Lágrimas atribuida al granadino Pedro de Mena y Medrano (1628-1688) que recibió culto en la Iglesia de los Santos Mártires Ciriaco y Paula hasta el 12 de mayo de 1931, siendo destruida durante la Quema de Conventos perpetrada por las hordas iconoclastas al mediodía de aquella fatídica jornada. A pesar de tratarse de una talla altamente considerada en los círculos artísticos, cofradieros e incluso académicos dada su extraordinaria belleza y valores plásticos, no existen demasiadas referencias bibliográficas en torno a ella, algo que podría llegar a sorprender si no fuese porque ha sido habitual que los eruditos no hayan prestado una atención singular a la producción de Mena desaparecida durante el periodo republicano, salvo lógicas excepciones de obras capitales como el Crucificado de Santo Domingo o la Virgen de Belén del mismo templo malagueño. Continuar leyendo