Un diseño desde la devoción

Diseño de manto floral

Diseño de manto floral

Martes Santo. Día señalado en el calendario del autor de este blog. Mi amada Hermandad de las Penas se dispondrá a realizar su acostumbrada Estación de Penitencia a la Iglesia Mayor de la Diócesis, nuestra Catedral de la Encarnación.

Hacia finales de noviembre me fue propuesta la idea de proyectar el diseño del manto floral que María Santísima de las Penas luce cada Martes Santo durante su salida procesional. Aparcando conceptos y principios cofradieros, tomé la encomienda como un reto, adoptando desde el principio el propósito de darle cierto aire renovador al tradicional diseño que se ha venido haciendo a lo largo de la ya dilatada historia de esta efímera pieza. Lejos de menoscabar los trabajos ejecutados en otras etapas o épocas, mi propuesta iba a encaminarse hacia un dibujo que, en la medida de lo posible, evocase los proyectos de los mantos textiles bordados en oro. Continuar leyendo


Nuestra Señora de la Soledad obra de Antonio del Castillo

Virgen de la Soledad. Antonio del Castillo (circa 1690-1700). Colección del autor.

Virgen de la Soledad. Antonio del Castillo (circa 1690-1700). Colección del autor.

Hace exactamente un año abríamos la sección La Pasión oculta dedicada a aquellas imágenes pasionistas de culto interno o privado, presentando una dolorosa de nuestra colección que habíamos venido custodiando desde la niñez, merced al legado de nuestra abuela paterna de quien adoptó su propio nombre: Soledad. Aquel artículo (La Pasión oculta: Ntrª. Srª. de la Soledad) se enfocó principalmente en el relato de la historia de la imagen a través de su conservación por nuestra familia y por nuestra persona, si bien apuntamos ciertos aspectos artísticos de la talla llegando a formular alguna relación con diferentes artistas, destacando por su ulterior importancia la vinculación que advertimos entre nuestra Virgen de la Soledad y otra serie de dolorosas malagueñas, como la primitiva Virgen de Consolación y Lágrimas, la de Fe y Consuelo o la Virgen de la Encarnación. En esa línea recordamos las analogías existentes entre la segunda de las vírgenes citadas y la Virgen de la Soledad de la iglesia de Santo Domingo, rasgos de los que nuestra Dolorosa de culto doméstico también era y es partícipe. Y finalmente señalamos que la Soledad de Mena había sido documentada en fecha cercana a la redacción de nuestro artículo, siendo obra del escultor antequerano Antonio del Castillo en 1692. Por lo tanto, uniendo esas piezas del rompecabezas, era posible arrojar algo de luz acerca de la autoría de la imagen de referencia. Continuar leyendo


Una joya perdida de Mena: la Virgen de Belén

Virgen de Belén (Iglesia de Santo Domingo, Málaga). Pedro de Mena (ca. 1666). Destruida en 1931

Después de demasiado tiempo sin escribir aprovechamos estas fechas donde conmemoramos la Natividad del Señor para tratar de enmendar el susodicho abandono de nuestro blog. Y como decimos, a propósito de tan singular celebración para el mundo cristiano como es el Nacimiento de Nuestro Salvador, vamos a evocar a una de las más perfectas imágenes salidas del taller del célebre escultor granadino Pedro de Mena y Medrano (1628-1688). Hablamos de la tristemente desaparecida Virgen de Belén que se veneraba en la iglesia del antiguo convento de Santo Domingo El Real y San Carlos. La pérdida de aquel grupo escultórico puede considerarse una de las más tristes no solo del arte de su autor sino también de la plástica española del siglo XVII. Considerada por la crítica como una de las obras cumbres de Mena, es también uno de los ejemplares más celebrados del tema de la Virgen con el Niño de la escultura barroca. Continuar leyendo


La Virgen de las Lágrimas de los Mártires

Virgen de las Lágrimas

Virgen de las Lágrimas (destruida). Pedro de Mena. Iglesia de los Santos Mártires. (fotocoloreado del autor)

Tras algunas semanas sin actividad, retomamos nuestro espacio para dedicar una breve semblanza a una de las imágenes de la Virgen Dolorosa más hermosas y valiosas de las que se veneraron en nuestra ciudad de Málaga. Hablamos de la célebre Virgen de las Lágrimas atribuida al granadino Pedro de Mena y Medrano (1628-1688) que recibió culto en la Iglesia de los Santos Mártires Ciriaco y Paula hasta el 12 de mayo de 1931, siendo destruida durante la Quema de Conventos perpetrada por las hordas iconoclastas al mediodía de aquella fatídica jornada. A pesar de tratarse de una talla altamente considerada en los círculos artísticos, cofradieros e incluso académicos dada su extraordinaria belleza y valores plásticos, no existen demasiadas referencias bibliográficas en torno a ella, algo que podría llegar a sorprender si no fuese porque ha sido habitual que los eruditos no hayan prestado una atención singular a la producción de Mena desaparecida durante el periodo republicano, salvo lógicas excepciones de obras capitales como el Crucificado de Santo Domingo o la Virgen de Belén del mismo templo malagueño. Continuar leyendo


Las primitivas imágenes de la cofradía de los Gitanos (y II)

Virgen de las Angustias. José Montes de Oca (atribución).

Virgen de las Angustias. José Montes de Oca, 1738 (atribución). (Fotocoloreado del autor)

Cerramos nuestra semblanza a los primitivos titulares de la cofradía sevillana de los Gitanos con una nueva imagen coloreada, en esta ocasión de la bellísima dolorosa de las Angustias, destruida junto al Nazareno en el incendio provocado de la Iglesia de San Román en la madrugada del 19 de julio de 1936, obra que se adjudicaba -de igual modo- al obrador del escultor hispalense José Montes de Oca y León (h. 1683-1754).

En nuestro anterior artículo exponíamos las bases por las cuales los estudiosos (sobre todo el profesor Antonio Torrejón) han identificado al antiguo Nazareno de la Salud con la imagen contratada por el prior del desaparecido hospicio del Espíritu Santo, obra documentada de Montes Continuar leyendo


Las primitivas imágenes de la cofradía de los Gitanos (I)

Nuestro Padre Jesús de la Salud en su altar de San Román.

Nuestro Padre Jesús de la Salud en su altar de la parroquia de San Román. (Fotocoloreado del autor)

En nuestro último artículo adelantábamos una especial dedicación hacia los antiguos titulares de la cofradía de los Gitanos de Sevilla, para lo cual nos serviremos de dos fotografías antiguas a las que hemos dado color mediante técnicas informáticas. La popular corporación gitana, hoy radicada en la iglesia del antiguo convento del Valle, fue una de las confraternidades sevillanas que se vio afectada por la destrucción del patrimonio religioso durante el periodo republicano en las tristemente célebres quema de iglesias. En efecto, la cofradía calé perdió sus imágenes devocionales en la noche del 18 de julio de 1936 durante el sacrílego incendio intencionado de su histórica sede de la Iglesia de San Román. Ambas tallas eran consideradas de entre las más valiosas de las cofradías sevillanas, siendo atribuidas con bastante fundamento al escultor hispalense José Montes de Oca y León (h. 1683-1754), máximo exponente de la imaginería pasionista en la escuela sevillana del siglo XVIII, como ha apuntado su biógrafo, el profesor Antonio Torrejón. Continuar leyendo


La noche más negra de la Hermandad de los Gitanos

Jesús de la Salud. José Montes de Oca (atribución), 1738. (Fotocoloreado del autor)

El 18 de julio de 1936 estallaba la Guerra Civil española. Aquel mismo día grupos de republicanos exaltados movidos por el odio a la Iglesia y a todo lo relacionado con ella, asaltaban los templos de las principales ciudades de España sembrando la destrucción a su paso. Sevilla había corrido mejor fortuna que otras poblaciones nacionales en los sucesos acaecidos tras la proclamación de la II República en abril de 1931, casos de Madrid o especialmente Málaga, donde en apenas veinticuatro horas desapareció la práctica totalidad del patrimonio religioso que se custodiaba en las iglesias, conventos y demás edificios religiosos. No obstante, aunque en menor medida en una triste comparación con otros ejemplos, la ciudad de la Giralda también habría de padecer la sinrazón de la iconoclastia y el anticlericalismo expresado a través del ataque a algunos de sus templos más históricos y señeros ubicados en el denominado “Moscú sevillano”, caso del que nos ocupa, donde eran veneradas dos imágenes de gran valía artística y gran corriente devocional, titulares de la hermandad de los castellanos nuevos o de los Gitanos, como era y es conocida. Efectivamente, la Iglesia de San Román se hallaba situada casi en el centro de esa zona de la ciudad poblada por las clases más modestas de la sociedad sevillana, en su mayoría de ideología republicana y contraria al dominio que la Iglesia había ejercido desde tiempo inmemorial. El incendio intencionado del mismo se llevó consigo las dos imágenes titulares de la cofradía calé, ambas relacionadas con el quehacer del escultor sevillano José Montes de Oca y León (ca. 1683-1754). Continuar leyendo


La Pasión oculta: Ntrª. Srª. de la Soledad

Ntrª Srª de la Soledad. Anónimo s. XVIII. Colección privada.

Ntrª Srª de la Soledad. Anónimo s. XVIII. Colección privada.

No hemos podido resistirnos a inaugurar este apartado tan especial para nosotros de otra manera que con una imagen que fue devoción de nuestros antepasados y aún hoy lo es nuestra y de nuestra familia. Esta bellísima Dolorosa de tamaño algo menor del natural forma parte del patrimonio de nuestra familia paterna desde hace décadas. En concreto, fue nuestra abuela paterna la que la custodiaba y veneraba en su antigua casa de la Alameda de Colón, donde la conocimos en nuestra niñez en su alta hornacina en la entrada o hall (como le gustaba llamar a nuestro padre) iluminada por dos faroles de forja con cristales verdes… y nos encandilamos de ella, aun siendo un niño de apenas seis o siete años. Desconocemos cómo llegó a manos de nuestra familia y, en particular, de nuestros abuelos, aunque suponemos que nuestro bisabuelo, quien hizo sus escarceos en el coleccionismo de arte, pudo haber sido el que la adquiriese y regalase a su hijo, nuestro abuelo Carlos Varea Toledano. Nuestro padre nos recordaba que le habíamos pedido a nuestra abuela que si ella moría, nos podíamos quedar con la Virgen, algo que nosotros recordamos muy vagamente. Tristemente, tal circunstancia hubo de darse al tiempo, pasando la Dolorosa a nuestra casa particular donde se ha conservado desde entonces sobre una antigua máquina de coser Singer, cuyo oscuro mueble sirvió de improvisado altar. Continuar leyendo


La Pasión oculta (prólogo)

Detalle del Ecce Homo del Císter. Pedro de Mena, 1675.

 

El acervo artístico que atesoran los templos de nuestra ciudad es vasto y rico y, en lo referente a las imágenes sacras, podemos encontrar auténticos tesoros ocultos en la oscuridad de sus altares, hornacinas o camarines, lejos del ajetreo que rodea a las imágenes procesionales y cofradieras. No hace falta recordar la devastación artística que supusieron los acontecimientos anticlericales e iconoclastas de la década de los treinta del siglo pasado, por lo que, también huelga decir que las cuantiosas pérdidas de obras de arte no solo afectaron a las hermandades y cofradías, sino, por extensión, a las que se custodiaban en las iglesias desde tiempo inmemorial. Esas son las imágenes que van a captar la atención de esta categoría del blog, aquellas que siendo de carácter pasionista reciban exclusivamente culto interno… o privado en algún oratorio doméstico o familiar. Quizás a algún lector le sorprenda la riqueza artística que vamos a tratar de mostrar, puesto que algunas de estos iconos serían, no ya solo dignísimos exponentes procesionales en los días de la Semana Santa, sino que, en muchos casos, superarían en cualidades plásticas a los titulares penitenciales de nuestras cofradías. Continuar leyendo


El Santo Cristo de la Columna de la Iglesia de la Merced

Jesús de la Columna (Francisco de Paula Gómez Valdivieso, 1799). Iglesia de la Merced. Destruido en 1931. (Fotocoloreado del autor)

El primitivo titular de la popular cofradía de la Columna pereció en el ataque iconoclasta a la Iglesia de la Merced en la mañana del 12 de mayo de 1931 durante la Quema de Conventos de Málaga, donde fue quemada en una sacrílega pira a las puertas del templo junto a otras imágenes y objetos de culto. Aquí volvemos a detenernos en una imagen cuyos rasgos hemos conocido a través de las estampas y fotografías en blanco y negro y a las que hemos dado policromía. Estos colores nos pueden aproximar a lo que fue este icono de Jesús atado a la Columna durante el martirio de la Flagelación. Podemos ver a la efigie del Señor en su peana-trono de carrete de madera obscura tallada por el tallista local Andrés Rodríguez Zapata en 1899, dispuesta sobre la solería de la histórica y lamentablemente desaparecida Iglesia de la Merced, situada en la nave central del templo y con la imagen orientada hacia el altar mayor del mismo, a espaldas de la puerta principal que daba a la plaza. El grabado podría haber sido realizado durante su arreglo para la salida procesional de aquella Semana Santa, puesto que, existe otra Continuar leyendo