Devociones perdidas, La Semana Santa del ayer

Las primitivas imágenes de la cofradía de los Gitanos (I)

Nuestro Padre Jesús de la Salud en su altar de San Román.
Nuestro Padre Jesús de la Salud en su altar de la parroquia de San Román. (Fotocoloreado del autor)

En nuestro último artículo adelantábamos una especial dedicación hacia los antiguos titulares de la cofradía de los Gitanos de Sevilla, para lo cual nos serviremos de dos fotografías antiguas a las que hemos dado color mediante técnicas informáticas. La popular corporación gitana, hoy radicada en la iglesia del antiguo convento del Valle, fue una de las confraternidades sevillanas que se vio afectada por la destrucción del patrimonio religioso durante el periodo republicano en las tristemente célebres quema de iglesias. En efecto, la cofradía calé perdió sus imágenes devocionales en la noche del 18 de julio de 1936 durante el sacrílego incendio intencionado de su histórica sede de la Iglesia de San Román. Ambas tallas eran consideradas de entre las más valiosas de las cofradías sevillanas, siendo atribuidas con bastante fundamento al escultor hispalense José Montes de Oca y León (h. 1683-1754), máximo exponente de la imaginería pasionista en la escuela sevillana del siglo XVIII, como ha apuntado su biógrafo, el profesor Antonio Torrejón. Sigue leyendo “Las primitivas imágenes de la cofradía de los Gitanos (I)”

Devociones perdidas, La Semana Santa del ayer

La noche más negra de la Hermandad de los Gitanos

Jesús de la Salud. José Montes de Oca (atribución), 1738. (Fotocoloreado del autor)

El 18 de julio de 1936 estallaba la Guerra Civil española. Aquel mismo día grupos de republicanos exaltados movidos por el odio a la Iglesia y a todo lo relacionado con ella, asaltaban los templos de las principales ciudades de España sembrando la destrucción a su paso. Sevilla había corrido mejor fortuna que otras poblaciones nacionales en los sucesos acaecidos tras la proclamación de la II República en abril de 1931, casos de Madrid o especialmente Málaga, donde en apenas veinticuatro horas desapareció la práctica totalidad del patrimonio religioso que se custodiaba en las iglesias, conventos y demás edificios religiosos. No obstante, aunque en menor medida en una triste comparación con otros ejemplos, la ciudad de la Giralda también habría de padecer la sinrazón de la iconoclastia y el anticlericalismo expresado a través del ataque a algunos de sus templos más históricos y señeros ubicados en el denominado “Moscú sevillano”, caso del que nos ocupa, donde eran veneradas dos imágenes de gran valía artística y gran corriente devocional, titulares de la hermandad de los castellanos nuevos o de los Gitanos, como era y es conocida. Efectivamente, la Iglesia de San Román se hallaba situada casi en el centro de esa zona de la ciudad poblada por las clases más modestas de la sociedad sevillana, en su mayoría de ideología republicana y contraria al dominio que la Iglesia había ejercido desde tiempo inmemorial. El incendio intencionado del mismo se llevó consigo las dos imágenes titulares de la cofradía calé, ambas relacionadas con el quehacer del escultor sevillano José Montes de Oca y León (ca. 1683-1754). Sigue leyendo “La noche más negra de la Hermandad de los Gitanos”

La Pasión oculta, Santa María, Madre de Dios

La Pasión oculta: Ntrª. Srª. de la Soledad

Ntrª Srª de la Soledad. Anónimo s. XVIII. Colección privada.
Ntrª Srª de la Soledad. Anónimo s. XVIII. Colección privada.

No hemos podido resistirnos a inaugurar este apartado tan especial para nosotros de otra manera que con una imagen que fue devoción de nuestros antepasados y aún hoy lo es nuestra y de nuestra familia. Esta bellísima Dolorosa de tamaño algo menor del natural forma parte del patrimonio de nuestra familia paterna desde hace décadas. En concreto, fue nuestra abuela paterna la que la custodiaba y veneraba en su antigua casa de la Alameda de Colón, donde la conocimos en nuestra niñez en su alta hornacina en la entrada o hall (como le gustaba llamar a nuestro padre) iluminada por dos faroles de forja con cristales verdes… y nos encandilamos de ella, aun siendo un niño de apenas seis o siete años. Desconocemos cómo llegó a manos de nuestra familia y, en particular, de nuestros abuelos, aunque suponemos que nuestro bisabuelo, quien hizo sus escarceos en el coleccionismo de arte, pudo haber sido el que la adquiriese y regalase a su hijo, nuestro abuelo Carlos Varea Toledano. Nuestro padre nos recordaba que le habíamos pedido a nuestra abuela que si ella moría, nos podíamos quedar con la Virgen, algo que nosotros recordamos muy vagamente. Tristemente, tal circunstancia hubo de darse al tiempo, pasando la Dolorosa a nuestra casa particular donde se ha conservado desde entonces sobre una antigua máquina de coser Singer, cuyo oscuro mueble sirvió de improvisado altar. Sigue leyendo “La Pasión oculta: Ntrª. Srª. de la Soledad”

La Pasión oculta

La Pasión oculta (prólogo)

Detalle del Ecce Homo del Císter. Pedro de Mena, 1675.

 

El acervo artístico que atesoran los templos de nuestra ciudad es vasto y rico y, en lo referente a las imágenes sacras, podemos encontrar auténticos tesoros ocultos en la oscuridad de sus altares, hornacinas o camarines, lejos del ajetreo que rodea a las imágenes procesionales y cofradieras. No hace falta recordar la devastación artística que supusieron los acontecimientos anticlericales e iconoclastas de la década de los treinta del siglo pasado, por lo que, también huelga decir que las cuantiosas pérdidas de obras de arte no solo afectaron a las hermandades y cofradías, sino, por extensión, a las que se custodiaban en las iglesias desde tiempo inmemorial. Esas son las imágenes que van a captar la atención de esta categoría del blog, aquellas que siendo de carácter pasionista reciban exclusivamente culto interno… o privado en algún oratorio doméstico o familiar. Quizás a algún lector le sorprenda la riqueza artística que vamos a tratar de mostrar, puesto que algunas de estos iconos serían, no ya solo dignísimos exponentes procesionales en los días de la Semana Santa, sino que, en muchos casos, superarían en cualidades plásticas a los titulares penitenciales de nuestras cofradías. Sigue leyendo “La Pasión oculta (prólogo)”

Devociones perdidas, La Semana Santa del ayer

El Santo Cristo de la Columna de la Iglesia de la Merced

Jesús de la Columna (Francisco de Paula Gómez Valdivieso, 1799). Iglesia de la Merced. Destruido en 1931. (Fotocoloreado del autor)

El primitivo titular de la popular cofradía de la Columna pereció en el ataque iconoclasta a la Iglesia de la Merced en la mañana del 12 de mayo de 1931 durante la Quema de Conventos de Málaga, donde fue quemada en una sacrílega pira a las puertas del templo junto a otras imágenes y objetos de culto. Aquí volvemos a detenernos en una imagen cuyos rasgos hemos conocido a través de las estampas y fotografías en blanco y negro y a las que hemos dado policromía. Estos colores nos pueden aproximar a lo que fue este icono de Jesús atado a la Columna durante el martirio de la Flagelación. Podemos ver a la efigie del Señor en su peana-trono de carrete de madera obscura tallada por el tallista local Andrés Rodríguez Zapata en 1899, dispuesta sobre la solería de la histórica y lamentablemente desaparecida Iglesia de la Merced, situada en la nave central del templo y con la imagen orientada hacia el altar mayor del mismo, a espaldas de la puerta principal que daba a la plaza. El grabado podría haber sido realizado durante su arreglo para la salida procesional de aquella Semana Santa, puesto que, existe otra Sigue leyendo “El Santo Cristo de la Columna de la Iglesia de la Merced”

Devociones perdidas, La Semana Santa del ayer, Santa María, Madre de Dios

La Soledad… ¿de Mena?

Soledad de San Pablo
Virgen de la Soledad (Anónimo s. XVIII. Atribuida a Fernando Ortiz). Iglesia de San Pablo. Destruida en 1931. (Fotocoloreado del autor)

Continuando con nuestra serie de fotografías antiguas coloreadas, vamos a detenernos en esta magnífica efigie de la Virgen genuflexa al pie de la Cruz que fue salvajemente destruida en la mañana del martes 12 de mayo de 1931. Este simulacro mariano representaba el Séptimo Dolor de María, el de su tristísima soledad durante los días que Cristo permaneció muerto y sepultado. La imagen había sido el germen de la hermandad de la Soledad fundada en el año de 1918 en la desaparecida iglesia del que fue convento de la Aurora María, siendo una de las doce cofradías que crearon la Agrupación de Cofradías de Semana Santa en 1921. Con posterioridad y debido a obras de restauración en el citado templo, la Virgen fue trasladada a la cercana parroquia de San Pablo, hecho que tuvo lugar en 1926. Allí sería bárbaramente profanada durante el asalto a dicha iglesia en los caóticos sucesos de mayo de 1931, habiendo sido arrastrada hasta el lecho del río Guadalmedina donde finalmente fue quemada, según las crónicas de la época. Sigue leyendo “La Soledad… ¿de Mena?”